Según J. Maluquer la representación de la lucha de Gerión y Hércules es el choque de dos
culturas, la autóctona de los ancestrales de los Tartesios que personifican a
un pueblo de pastores y los ancestrales de los fenicios (los tirsenos o
cretenses) provenientes del extremo oriental del Mediterráneo.
Hércules
(reconocido como Melkart por los fenicios) pudo ser un caudillo que venció al
rey proto-tartésico Gerión en el delta del río Guadalquivir donde se hallaba la
isla Eriteia. Por eso sus tres cuerpos son una personificación de los tres
brazos que formaba el río en el Delta, en su antigua desembocadura que se
hallaba en la época de Tartessos entre Coria del Río y Dos Hermanas. Otros
autores han querido ver en la figura triple de Gerión el símbolo de tres
ejércitos mandados cada uno por un hijo del rey prototartésico que salieron al
encuentro del invasor Melkart. Como resultado de su hazaña Hércules se lleva
los toros a Oriente lo que se podría interpretar como al introducción del arado
y ciertas ventajas de la ganadería bovina desde la región de Tartessos.
En el análisis y
estudio tanto de los bronces de Santi-Petri en Cádiz, de la época fenicia se
pueden comprender mejor los intercambios artísticos y culturales entre el
próximo Oriente con el Santuario dedicado a Hércules asentado en la antigua
isla de Cádiz, y por otro lado la observación de la placa arcaica de Samos con
la lucha de Herkles y Gerión, ponen de relieve la importante vinculación entre
ambos territorios y culturas.
… concluyendo: ¿Qué hace Hércules como
representante de nuestro Pueblo Andaluz?
Gárgolis, Habis,
Gerión, Nórax, Argantonio, Eriteia… son personajes mitológicos con la
peculiaridad común de ser autóctonos de estas Tierras. Ciertamente menos
conocidos en sus hazañas o sus vidas cotidianas que Hércules, pero de algún
modo representan a nuestros ancestros y, estamos hablando de esto mismo, de
representación, de identificación de un pueblo como el andaluz, con su
idiosincrasia, su naturaleza y condición que, ya que la historia no nos ha
permitido crecer con un rastro claro de nuestro pasado y con signos que nos
identifiquen y cohesionen como pueblo (como sí les ha ocurrido a otros) mas
allá del folklore, inclusive tenemos ciertos “borrado” de memoria como la más
cercana época andalusí, inclusive célebres personajes del IXX o XX… escoger a
un personaje mítico que representa a la fuerza y al valor, al espíritu siempre
joven, al héroe … sin menospreciar este esfuerzo y voluntad, sabemos que el
personaje elegido también representa (según algunos) al hijo de un Dios-hombre
infiel que vino a pagar las culpas de su progenitor, perseguido y odiado (por
Hera) desde su nacimiento hasta su muerte. Que
llegó hasta Nuestras Tierras (a la que representa aquí) con la clara voluntad y firme propósito de
llevarse a la fuerza, de robar de lo mejor que teníamos el rebaño de toros
de Gerión, cuya fama le precedía, (Pareciere que premiamos y alabamos a quienes
nos roban) para entregárselos a los suyos y pagar sus culpas, teniendo para
ello que hacer lo que fuere, matar a sus cuidadores, al rey de las tierras o
inclusive lo hubiese destruido todo y a todxs si ello conllevase conseguir sus
particulares fines. En lo personal, sus valores tienen mucho que desear como
“idílicos” o “a imitar”. Vino tras haber asesinado a su esposa y matado a sus
hijos (en un supuesto ataque de locura inducido) y espiar sus culpas así
(curiosamente de similar actitud).
Pero, qué puede
decirse de nosotrxs eligiendo a alguien
que nos represente que a parte de esas características fue un héroe griego (de
ellos y para ellos) que no vino a quedarse (como otros conquistadores árabes o
romanos) o a establecerse sino a un fin y objetivo único como invasor,
usurpador, asaltante o dominador (entre otros, dicho suavemente)… y marcharse
de nuevo con los suyos.
El hallazgo en el santuario de Hera en Samos (Grecia) de una placa de
bronce grabada con la escena de lucha entre Herakles y Gerión, en un paisaje
dominado por la silueta de los dragos, árboles que en la Antigüedad solo se
atribuían a Cádiz (s. VII a. d. C.) dan testimonio del conocimiento por los
griegos de Nuestras Tierras. El éxito que obtuvo la Gerioneida de
Estesícoro de Himera estuvo vinculado (dice R. Corzo) con una clara
transformación de la personalidad de Herakles en el pensamiento griego. Éste
había sido uno de sus principales héroes mitológicos pero, además, pasó a
convertirse en símbolo de los nuevos objetivos políticos. Ya su modo de actuar
no podía quedarse en la demostración de su vigor sobrehumano, sino que debía
tener también una justificación ética. Hasta entonces el Gerión de Estesícoro
era todavía un personaje muy humano, entre los fragmentos rescatados del poema
de una conversación que Gerión mantuvo con su madre Eritya en plena lucha y
persecución con Herakles, preocupado reflexionaba al respecto y se lamentaba de
la injusticia de tener que morir en manos de Herakles por ser hijo de Zeus,
cuando él mismo era no menos hijo de un Dios como Poseidón, el dios del mar. Y
curiosamente no era odiado por su morfología sino por la riqueza de su ganado.
Esta personalidad fue en siglos posteriores sustituida por una apariencia
mostruosa de un ser con sus tres cuerpos. Ello supuso la conversión de Herakles
en un modelo moral que se fue transformando y modificando en siglos
posteriores. Así el héroe griego, representante de la rectitud moral e
instrumento para imponer el orden justo y así ser reconocido como el más justo
de los asesinos contra los bárbaros. Tendríamos que aprender el reconocer y
valorar lo nuestro, optar y promocionar nuestros propios personajes, sinónimo de querernos y reconocernos más y,
sobre todo mejor.
A. Rincón R.


Comentarios
Publicar un comentario